El conjunto rojiblanco mereció ganar, pero Drogba, en dos ocasiones, les robó el sueño de la Champions, que había vuelto a sobrevolar el Manzanares con el primer gol del Kun. Además del empate, la victoria del Oporto ante el APOEL, deja al Atlético relegado a luchar por la tercera plaza.
Clara Pardo Latre | 03/11/2009
El Atlético se jugaba hoy todo ante el Chelsea en su estadio: si ganaba, seguía soñado con los octavos de la Liga de Campeones; si perdía o empataba, debería centrarse en luchar por la tercera plaza y la clasificación para la Europa League. Plantó cara al potente Chelsea, pero no recibió su premio, aunque lo rozó.
Muy pocos podían imaginar un partido así, con un gran Atleti y con dos goles de Agüero y otros dos de Drogba. El primero del argentino, tras el descanso, desató la locura en las gradas, que por un momento olvidaron los malos resultados de las últimas semanas, pero poco les duró la felicidad. Poco más de diez minutos después Drogba marcó de cabeza tras un centro desde la izquierda de Malouda.
Antes de que los rojiblancos empezaran a hacer cálculos sobre la clasificación, el Oporto marcó y las esperanzas se volatizaron de un plumazo. Drogba decidió hurgar más en la herida y marcó el segundo tras una magnífica jugada individual. En la que Asenjo sólo le pudo hacer frente en el primer disparo, pero el marfileño no falló en el segundo.
A pesar de la eliminación, el Atlético puede estar orgulloso de haber plantado cara, y de qué manera, al gran Chelsea, líder en la Premier y del Grupo D de la Champions. Poco importaba ya el empate para la clasificación, pero sí para la moral del equipo, que mira ya hacia otros horizontes. Y Agüero, de falta, igualó el partido al borde del descuento.
Nada más empezar el partido se notó una importante mejoría, aunque les faltó acierto de cara a la portería de Cech, que llegaba imbatido en la fase de grupos de Champions tras las tres primeras jornadas. La afición, consciente de la importancia de las buenas sensaciones que transmiten ahora los jugadores, lo agradeció y animó a los suyos. Aplaudieron también a José Antonio Reyes, el mejor de la primera parte, que fue ovacionado al ser sustituido por Maxi.
Los rojiblancos salieron muy concentrados, pero eso no basta y menos con el Chelsea. Forlán avisó a los cinco minutos desde fuera del área, pero los ingleses también llegaban con peligro a la portería de Asenjo. El uruguayo no estaba acertado, algo que notó Quique, por lo que decidió sacar a Kun y no se equivocó.
Tras el primer gol rojiblanco, Ancelloti reforzó la delantera sacando a Deco y a Anelka para que apoyaran a Drogba, que volvía a la titularidad tras tres partidos de sanción, y así hicieron. El marfileño, el mejor del partido, hizo los dos goles con los que el Chelsea se mantiene líder del grupo con 10 puntos.
El Vicente Calderón no se llenó a pesar de importante rival y del estreno de Quique Sánchez Flores en el banquillo del Manzanares, pero los aficionados que acudieron, disfrutaron del mejor partido del Atlético de Madrid en lo que llevamos de temporada.
Las mejores oportunidades de los primeros 45 minutos fueron de Drogba, que disparó desde la frontal del área tras un grave error de la defensa en un despeje, y de Reyes, que disparó con la zurda desde fuera del área y que Cech logró despejar por poco.
A pesar de la gran mejoría mostrada, sobre todo en defensa, los rojiblancos de necesitan más compenetración entre los jugadores. Por otro lado, Paolo Assunçao vio una tarjeta amarilla que le impedirá jugar ante el APOEL en Nicosia, en donde deben ganar para asegurarse la tercera plaza y, por lo tanto, la clasificación a la Europa League.
Los fantasmas del Atlético de Madrid no se fueron con Abel Resino, como todo el mundo esperaba, y continúan rodeando al equipo que ahora dirige Quique Sánchez Flores. Debe mejorar mucho en defensa y el técnico lo sabe; en los primeros minutos del partido no dejó de darles indicaciones para que no dejaran huecos ni perdieran la concentración.
En cuanto a la crisis deportiva que afecta al club del Manzanares, Cerezo aseguró que “el inicio complicado de temporada llevó a destituir a Abel”, aunque también se mostró seguro de que “cuando los resultados acompañen volverán a ensalzar a los jugadores”. Preguntado sobre la crisis que vive otro conjunto madrileño, el Real Madrid Cerezo prefirió no pronunciarse y se limitó a comentar que “bastantes problemas tenemos con nuestra crisis como para preocuparnos de las de los demás”. Siguiendo con el aspecto deportivo, el presidente atlético aseguró que prefiere ser campeón aunque sea en una competición menor, “por lo que es preferible jugar la UEFA y ganarla que caer eliminados en los cuartos de la Champions”.


De muy poco le sirvió al Stuttgart empezar muy fuerte y que el Sevilla no llegase su área en el primer cuarto de hora, ya que en el segundo intento de los andaluces, Squillaci mandó el balón al fondo de la red tras una gran jugada: saque de esquina de Jesús Navas a pierna cambiada, pase en corto a Adriano, que se retiró 10 minutos después por un golpe en la rodilla, centro perfecto y remate de cabeza del francés.