Tras la pena máxima, Quique Sánchez Flores saltó al campo para “tapar la boca” a Agüero. El árbitro expulsó a Cléber Santana por doble amarilla.
Clara Pardo Latre | 21/11/2009
Los rojiblancos, que sigue en puestos de descenso y suman seis derrotas en once partidos, estuvieron a punto de empatar, pero en el descuento el Pablo hizo un polémico penalti a Lopo, que transformó Guardado. El Deportivo, en cambio, se coloca en puestos de Liga de Campeones a expensas de lo que haga mañana el Valencia ante Osasuna.
Con la pena máxima se montó una gran ‘bronca’ y Agüero, Domínguez y Cléber, en dos ocasiones, recibieron tarjetas amarillas. Quique Sánchez Flores también fue amonestado por invadir el terreno de juego para intentar tranquilizar al argentino, que estaba fuera de sí tras el penalti.
El Atlético de Madrid sigue mejorando poco a poco pero no tuvo suerte en Riazor a pesar de que se adelantó a los dos minutos de partido. El Deportivo dominó el encuentro y logró sumar los tres puntos en el último suspiro.
Cuando ninguno de los dos equipos se había colocado casi en el campo, un error de Alberto Lopo permitió a Agüero adelantar a los rojiblancos. El central catalán fue a despejar un balón en el área, no vio a argentino, que le quitó el balón y marcó a los dos minutos de partido.
Se las prometían muy felices, pero poco les duró la superioridad en el marcador. A los veinte minutos llegó el empate, de jugada ensayada, en el primer saque de esquina del partido. Guardado la colocó en el primer palo, donde Juan Rodríguez la elevó al segundo poste donde esperaba Colotto para rematar de cabeza e igualar el encuentro.
Instantes después, Lassad estuvo a punto de firmar la remontada del Depor tras un error garrafal de Perea en el área; pero Asenjo, primero, y Pablo, después, en la línea, evitaron el gol.
La noticia más negativa para Quique, además de la derrota, fue la lesión de Raúl García, que fue sustituido a la media hora del encuentro por Cléber Santana al hacerse un esguince en el ligamento lateral externo de su tobillo derecho y que no estará en Chipre para enfrentarse al APOEL Nicosia.
Las otras dos jugadas polémicas del partido, además del penalti, fueron en el área rojiblanca. En el primer tiempo Riki se cayó al rozar a Asenjo, pero el árbitro Paradas Romero acertó y mostró una amarilla al jugador deportivista, por dejar el pie atrás para forzar el choque con Asenjo.
La segunda fue nada más empezar el segundo tiempo cuando el técnico pitó un penalti a favor del Depor y lo anuló un minuto después haciendo caso al linier que le comunicó que antes había habido fuera de juego.
Quique Sánchez Flores, ya recuperado de la gripe A, dejó en el banquillo a Reyes y a Simao, aunque ambos salieron al campo sustituyendo a Maxi y a Sinama. El que pisó el césped fue Diego Forlán que ha recorrido más de 28.000 kilómetros esta semana para jugar con la selección uruguaya.
Miguel Ángel Lotina, que vio el partido desde la grada por sanción, aseguró al Deportivo en zona UEFA y no pierde de vista la Liga de Campeones.
Los fantasmas del Atlético de Madrid no se fueron con Abel Resino, como todo el mundo esperaba, y continúan rodeando al equipo que ahora dirige Quique Sánchez Flores. Debe mejorar mucho en defensa y el técnico lo sabe; en los primeros minutos del partido no dejó de darles indicaciones para que no dejaran huecos ni perdieran la concentración.
En cuanto a la crisis deportiva que afecta al club del Manzanares, Cerezo aseguró que “el inicio complicado de temporada llevó a destituir a Abel”, aunque también se mostró seguro de que “cuando los resultados acompañen volverán a ensalzar a los jugadores”. Preguntado sobre la crisis que vive otro conjunto madrileño, el Real Madrid Cerezo prefirió no pronunciarse y se limitó a comentar que “bastantes problemas tenemos con nuestra crisis como para preocuparnos de las de los demás”. Siguiendo con el aspecto deportivo, el presidente atlético aseguró que prefiere ser campeón aunque sea en una competición menor, “por lo que es preferible jugar la UEFA y ganarla que caer eliminados en los cuartos de la Champions”.


De muy poco le sirvió al Stuttgart empezar muy fuerte y que el Sevilla no llegase su área en el primer cuarto de hora, ya que en el segundo intento de los andaluces, Squillaci mandó el balón al fondo de la red tras una gran jugada: saque de esquina de Jesús Navas a pierna cambiada, pase en corto a Adriano, que se retiró 10 minutos después por un golpe en la rodilla, centro perfecto y remate de cabeza del francés.